Asumimos el rol de inquilino de toda la vida, para subarrendar las habitaciones en régimen de alquiler habitacional, siendo totalmente legal a través de un contrato de explotación de vivienda.
Este tipo de contrato nos permite a nosotros tener el control total de la vivienda, sin tener que preocuparnos de los impagos y de la ocupación.
Teniendo la protestad de intervenir legalmente si no se llegase a cumplir con lo pactado en el contrato.
Permitiéndonos tanto a nosotros como al propietario de poder acudir e inspeccionar la propiedad si fuese necesario.
El contrato con el inquilino determina que el arrienda la habitación y que puede hacer uso de las zonas comunes.
En el contrato se pactará las cláusulas que tiene que cumplir el inquilino.